Usa la genética para mejorar la figura y perder los kilos ganados en el invierno

Conocer nuestra genética nos permite tener claridad sobre el comportamiento de nuestro cuerpo, incluso con lo relacionado al apetito, la capacidad de quemar grasas y la saciedad, lo que nos entrega directrices sobre cómo orientar la alimentación y perder peso.

La empresa MyGEN utiliza un revolucionario algoritmo que se basa en la información genética y nutricional, que permite generar formulaciones personalizadas que ayudarán a lograr los objetivos de cada persona.

Es común que durante la época de invierno tendamos a consumir alimentos altamente calóricos y, a su vez, reducir considerablemente la actividad física, lo que redunda en un aumento de peso, hecho del que no tomamos conciencia sino hasta que comienza la primavera y la ropa se hace más ligera.

Hoy es posible trabajar para perder esos kilos de más utilizando nuestra propia genética, obteniendo una idea clara sobre nuestras fortalezas y debilidades mediante un novedoso algoritmo desarrollado por la empresa MyGEN, que toma la información genética y nutricional de cada persona para diseñar fórmulas nutricionales personalizadas, orientadas a ayudar a cumplir los objetivos de cada persona.

Ignacio Morales, biotecnólogo de MyGEN, explica que conocer nuestra genética nos permite tener información sobre cómo se comporta nuestro cuerpo ante, por ejemplo, el apetito, la saciedad, o nuestra capacidad para quemar grasas en reposo, entre otros. “Esto nos permite tomar conciencia sobre cómo orientar nuestra nutrición y nuestro estilo de vida, de acuerdo a nuestras necesidades individuales, con el fin de alcanzar nuestros objetivos, que pueden estar asociados o no al control de peso”.

El experto añade que el proceso involucra principalmente el conocerse, “para saber, por ejemplo, si mis niveles de la hormona del hambre son genéticamente más altos. En ese caso, uno podría  orientar la nutrición a promover la saciedad o la reducción del apetito, buscando disminuir el consumo  descontrolado de alimentos”.

El plan recomendado para cada persona consta de fórmulas nutricionales personalizadas, que contienen nutrientes asociados a sus necesidades individuales. Junto con esto, se entregan recomendaciones nutricionales y programas de ejercicios, con el fin de maximizar los resultados.

Posteriormente, cada tres meses, se analiza un nuevo gen que permitirá conocer más sobre cómo funciona nuestro organismo, con el fin de optimizar la fórmula nutricional y las recomendaciones asociadas, transformando el proceso en una mejora continua.

“El plan se determina, primero, en base al objetivo de la persona, que puede escoger alguno de los objetivos que hemos categorizado dentro de cuatro áreas principales: bienestar general, peso y figura, belleza, deporte y vida activa”, señala Ignacio Morales, quien agrega que en función de qué objetivo se escoja, se analizarán determinados genes asociados con el mismo. “Además, se realiza una encuesta donde recopilamos información sobre el estilo de vida y los hábitos generales de la persona. Del cruce de la información genética, nutricional y de estilo de vida, es que nacen las fórmulas nutricionales personalizadas”.

MyGEN es parte de la silenciosa revolución que está ocurriendo con las pruebas genéticas en el mundo. En países como Estados Unidos la popularidad de las pruebas genéticas ha aumentado a tal nivel que el año 2017 fueron el quinto regalo de Navidad más comprado y el 2018 el segundo ítem más vendido en Amazon durante el Cyber Monday.

Más información en www.mygen.ai